25 de abril de 2013

Volver a los 17, después de andar en micro

Te subes a una micro y tu reloj tiene dos opciones, o se hace eterno o se acortan los minutos; sea cual sea la opción que éste tome, lo que pase por tu ventana es un viaje en el tiempo.

Si tienes la suerte de ir sentado, qué bien; hasta podrías dormir. Pero si cometiste el peor error que puede cometer un pasajero en la micro, ceder el asiento; eres un completo idiota.

Pero bueno, independiente de lo anterior, todo viaje en micro lleva consigo un montón de recuerdo y anécdotas de antaño.

Volver a los 17, después de andar en micro, es como descifrar viaje sin ser tan incompetente.