9 de julio de 2013

La regla (no es) de oro

Esa mañana no esperaba que las cosas fueran muy distintas a como lo son siempre. El pronóstico del tiempo de la noche anterior no te advierte de estos eventos, porque ni el paraguas contra la lluvia, o la manga corta y las gafas para repeler el sol y el calor, pueden esquivar estos sucesos. Pero finalmente no es tan terrible y lo recibes como un regalo, una terapia que de vez en cuando hace bien para la mente, el cuerpo y el alma.