Una de las afectadas fue una compañera de trabajo que no encontró mejor manera de acallar mis ataques anti-lollapaluzos que diciéndome "Córtala, Shuper".
Se me vino el mundo encima...
"¿Qué carajo es un shuper?", le pregunté; me dijo: "Lo mismo que los Hipsters". La poker face ya no me cabía en el rostro.
Intentó a costa de mil ejemplos explicarme de que se trataba la "moda antimoda", no había caso: o ella no era buena explicando, o yo era un pésimo entendedor.
Vivir ya no tenía sentido para mi, tenía una duda exisentencial que abarcaba toda mi enteresa; desde la música que escuchaba, como me vestía, cómo hablaba y hasta mi forma de pensar.
El Clímax del asunto llegó cuando, por segunda vez, alguien me decía Shuper, pero esta vez venía con explicación incluida y con varios datos que me dajaron muuucho más claro el asunto.
No se trataba de ser o no ser Shuper, se trataba de serlo o no serlo sin saber o querer serlo; porque, según lo que aprendí, para ser un Shuper no debes querer o estar consciente de serlo, de lo contrario serás solo una moda y eso sería estar dentro de una moda que no acepta las modas, lo que atenta contra el principio fundamental de la moda que es no estar dentro de las modas.
Enredado, cierto? pero que importa, entenderlo IT'S TOO MAINSTREAM!